FEELINGS de la A a la F.

Este será un post en continua evolución, en el que simplemente escribiré un breve sobre mis Feelings, mis vibraciones para con el restaurante.

He dividido los contenidos de Feelings en varios artículos en orden alfabético para que consultarlo sea más cómodo. He organizado los contenidos por los nombres de los restaurantes sin tener en cuanta los artículos de su nombre.

ESPAI KRU. Barcelona. Noviembre 2019 (Un articulo completo será escrito en cuanto pueda volver)

MI FEELING

TIPO DE RESTAURANTE: De producto, en general crudo.

EL PERSONAL: Atento, profesional y efectivo.

EL LOCAL: Está situado dentro de las Rías de Galicia, parte del Grup Iglesias, en el piso superior, comparten entrada. Local elegante y bastante moderno y neutro, acorde con el tipo de gastronomía.

LA GASTRONOMÍA: Recomiendo dejarse aconsejar, para no perderse nada. Es un restaurante que requiere que te guste el pescado y la carne cruda, aunque haya opciones alternativas, sería una lástima visitarlo sin disfrutar de su máxima expresión que se da en lo crudo.

He visitado el lugar dos veces, igual de deleitantes las dos. La primera tomamos el menú establecido que constaba de muchos platos crudos, pero otros tantos cocidos... en mi segunda visita fuimos a por lo mejor, un 80% del menú confeccionado a medida para nosotras era crudo.

EL PLACER: La comida de llorar sin duda.

GENERAL: Volveré seguro.

BELLA NAPOLI. Calle Margarit. Barcelona. Noviembre 2019 y desde hace más de 20 años

MI FEELING

TIPO DE RESTAURANTE: LA Pizzería. Mi preferida sin duda.

EL PERSONAL: Atento, simpático y efectivo.

EL LOCAL: Aspecto de pizzería tradicional. Alguna pared de ladrillo visto, acogedor. Hicieron una reforma hace unos meses. Muy agradable y cuidado.

LA GASTRONOMÍA: Me he pegado un susto al ver que no había escrito sobre la Bella Napoli aún... Es sin duda la pizza más auténtica que puedes encontrar en Barcelona. Soy una fan incondicional de la Diavola, me entusiasma. Propuesta de pizzas clásicas y de todo tipo de antipasti, pastas y segundos.

EL PLACER: Total inmersa en mi pizza Diavola. Antipasti muy abundantes y sabrosos, pero suelo reservarme para mi pizza.

GENERAL: Vuelvo y volveré!!!

LA BOTIGA. El Serrallo, Tarragona. Noviembre 2019.

MI FEELING

TIPO DE RESTAURANTE: Marinero.

EL PERSONAL: Agradable, internacional y efectivo.

EL LOCAL: Pequeña sala dentro, para unas pocas mesas y gran terraza en el paseo del Serrallo, sobre el puerto. Decoración sencilla pero cuidada.

LA GASTRONOMÍA: Cocina tradicional marinera. Muy buenos los calamares a la romana y la ensalada verde de antes del arroz. Paella más que correcta.

EL PLACER: Volveré, es mi opción económica en el Serrallo. El Posit ofrece tal vez una mejor gastronomía y el local es muy bonito, pero es bastante más caro y la relación calidad precio aquí gana.

GENERAL: Volveré.

BELLOC. Santa Cristina de Aro. Agosto 2019.

MI FEELING

TIPO DE RESTAURANTE: Masía de cocina tradicional catalana.

EL PERSONAL: Profesional pero un tanto desbordado, recomiendo no ir en Agosto.

EL LOCAL: Masía catalana restaurada. Era el antiguo restaurante Les Panolles y este verano Marc Gascons, propietario y chef de Els Tinars, lo ha convertido en el Belloc. Decoración similar. Recomiendo la sala principal, es mas acogedora, sino hay un patio y unas salas adjuntas correctas pero un tanto desangeladas.

LA GASTRONOMÍA: Cocina tradicional catalana: canalones, croquetas, carnes a la brasa ( prefiero las del Can Panedes). Mi pechuga estaba muy rica pero la guarnición me pareció escasa. Postres deliciosos.

EL PLACER: Volver a Les Panolles de mi infancia pero con un espíritu renovado y lleno de ilusión y profesionalidad.

GENERAL: Volveré.

IL GROTTINO. Playa de Aro. Agosto 2019.

MI FEELING

TIPO DE RESTAURANTE: Trattoria Italiana. Pizzeria.

EL PERSONAL: Familiar, amable y servicial.

EL LOCAL: Correcto, un poco estrecho en el interior. Terraza más curiosa, con mantelitos de cuadros y plantas y flores que le dan un ambiente muy de pueblito italiano.

LA GASTRONOMÍA: Pizzas, pastas y ensaladas. Yo siempre tomo pizza, me cuesta arriesgarme con la pasta si los propietarios del lugar no son italianos. Una pizza no 100% italiana, como esta, es satisfactoria, con la pasta necesito el 100% italiano o no me arriesgo. Las ensaladas correctas, no soy nada fan de esos balsámicos en crema, pero bueno...

EL PLACER: Tomar pizza si se te antoja en Playa de Aro, sin tener que bajar a Barcelona..

GENERAL: Volveré. Es la única opción viable para pizza en Playa de Aro y me parece más que correcta.

EL GAUCHO. Playa de Aro. Agosto 2019.

MI FEELING

TIPO DE RESTAURANTE: Asador argentino.

EL PERSONAL: Correcto.

EL LOCAL: Un poco frío por dentro, mejor comer en la terraza cubierta con vistas a la parrilla gigante. Está en el interior, no en el paseo de la playa.

LA GASTRONOMÍA: Carnes a la brasa, salsas auténticas argentinas, ensaladas correctas, panqueques (creps) con dulce de leche...

EL PLACER: Comer carne en una población donde escasean las opciones para carnívoros.

GENERAL: Volveré, cuando tenga antojo de churrasco y esté en Playa de Aro.

CAL TONI. Blanes. Agosto 2019 y desde siempre

MI FEELING

TIPO DE RESTAURANTE: Marinero.

EL PERSONAL: Amable y agradable, familiar con ilusión, de toda la vida y efectivo.

EL LOCAL: En el paseo de la Playa de Blanes, frente al mar. Es un chiringuito fijo con sala interior y terraza cubierta. Decoración marinera renovada, muy cuidado.

LA GASTRONOMÍA: Típica marinera de producto. Recomiendo para picar: la tostada con escalibada y anchoas que viene troceada y calentita, las ensaladas frescas y con productos de payeses de la zona. En esta ocasión tomamos una ensalada de tomate, por enchufe, de la huerta del propietario, ¡espectacular!.

El marisco es de buena calidad y la parrillada es generosa y fresca. La paella correcta, no es de mi estilo, pero a mi familia les entusiasmó.

He de decir que en los últimos años la calidad del conjunto ha mejorado mucho.

EL PLACER: Sentirte en casa y comer lo de siempre, como siempre.

GENERAL: Vuelvo siempre ya que mi padre vive en Blanes. Es nuestra primera opción en verano cuando vamos a visitarle.

JAIME BERIESTAIN CAFÉ, Barcelona. Julio 2019

MI FEELING

TIPO DE RESTAURANTE: Tienda de decoración convertida a medias en Café moderno, urbano y sibarita.

EL PERSONAL: Agradable, exquisito como el lugar.

EL LOCAL: Acogedor, bonito, chic, con mucha clase.

LA GASTRONOMÍA: Sorprendentemente muy buena. El tartar de atún, fresco, ligero y bien condimentado, los tacos de cochinita pibil suculentos y con la lima de delirio, los raviolis aromáticos y sabrosos, la carne tal vez lo más flojo, le faltaba intensidad de sabor y el cremosos de chocolate de repetir sin cesar.

EL PLACER: Los tacos de cochinita pibil mortales!!! (repetimos)

GENERAL: Muy contenta. Volveré.

LA BURG, Barcelona. Julio 2019

MI FEELING

TIPO DE RESTAURANTE: Hamburguesería informal.

EL PERSONAL: Agradable.

EL LOCAL: Acogedor, bonito, informal, rustico.

LA GASTRONOMÍA: Hamburguesas suculentas y creativas. Aunque soy una gran fan de la hamburguesa americana clásica a veces me dejo llevar por otras creaciones. En esta ocasión con huevo frito y salsa de ceps trufada, hay que ir con hambre para afrontarla, pero vale la pena. Mi marido tomó una mejicana, no es picante. Los nachos son muy buenos, cantidad justa de elementos húmedos y el conjunto calentito, en la foto solo aparece media ración, generosa. El gintonico fantástico!

EL PLACER: Una hamburguesa de buena carne y original. Recomiendo ir fuera de horas punta, para evitar errores de cocción, tanto del huevo como de la carne, que pueden desgarrarte el placer, me sucedió hace unos años, esta vez excelente.

GENERAL: Contenta. Volveré.

CLAUDIA. Barcelona. Junio 2019.

MI FEELING

TIPO DE RESTAURANTE: Casa de comidas / de menú.

EL PERSONAL: Familiar, amable con los conocidos, borde con los desconocidos, de batalla desganado.

EL LOCAL: Frío, ruidoso pero con la gracia de que ha estado así toda la vida. Atiborrado de gente.

LA GASTRONOMÍA: Tapas y platos más elaborados de noche. Presentación más cuidada de lo que cabría esperar por aspecto del local. Tapas muy correctas, el steak tartar picado a máquina, decepcionante, si no lo haces a cuchillo mejor no incluirlo en la carta, chuletón rico.

EL PLACER: Disfrutar de la compañía en un lugar retro y por ello único, un rara avis.

GENERAL: No creo que vuelva, al menos de noche, tal vez a probar el menú del día.

LA BARRA DE ABELLAN. Barcelona. Junio 2019

MI FEELING

TIPO DE RESTAURANTE: Marinero muy refinado. De producto.

EL PERSONAL: Atento y efectivo.

EL LOCAL: Han mantenido la original barra en la que comes viendo como cocinan en las brasas, han ampliado a una gran cantidad de mesas y en las esquinas de la sala hay varios pases para los platos fríos y aperitivos. Se puede ver lo que sucede en la cocina principal a través de unas grandes pantallas, con lo que puedes sumergirte en la experiencia culinaria desde varios ángulos.

LA GASTRONOMÍA: Esta vez comimos a la carta, y fue una noche llena de excesos gastronómicos que valieron la pena. Solo llegar escogimos una langosta para compartir entre dos y para que fuera cocinada a la brasa. No podían faltar las kokotxas, de llorar, el Calamar con yema picante, la jugosa langosta, siempre me sabe a poco, y el chuletón de wagyu (repetimos...). Además nos recomendaron el carpaccio de gambas, un espectáculo y una sepia a la brutesca que nos decepcionó un poco. Quise repetir de los dos extraordinarios postres que probé en el otro emplazamiento del restaurante (los Feelings sobre la experiencia aparecen más abajo en esta misma página): Fresas con nata y Pastel de Brie Trufado que rematan la experiencia con una goleada.

EL PLACER: La comida y los postres de llorar sin duda.

GENERAL: Volveré seguramente, pero con el bolsillo bien lleno.

BARMUT. Barcelona. Mayo 2019

MI FEELING

TIPO DE RESTAURANTE: Cocina de mercado en formato vermutería y tapas.

EL PERSONAL: Agradable, profesional y efectivo.

EL LOCAL: Espacio abierto, con grandes ventanales a la calle. Muy acogedor, luces bajas y pequeños rincones con barras, mesas diferentes, botellas y diferentes puntos de luz.

LA GASTRONOMÍA: Hacía años que no venía. Solía tomar quesos, embutidos y alguna tapa. No recuerdo si antes había tal propuesta gastronómica, pero sin duda ahora la hay y es muy muy apetecible y el resultado delicioso. Las vieiras cremosas y en su punto, el foiegrass suculento, el carpaccio de huevo y piñones un espectáculo, el rodaballo entero a la brasa con sus jugos y verduras de éxtasis y para rematar una torrija con el dulce justo.

EL PLACER: La comida: cada uno de los platos el hambiente.

GENERAL: Volveré seguro.

ARUME. Barcelona. Abril 2019

MI FEELING

TIPO DE RESTAURANTE: Cocina tradicional modernizada. De producto.

EL PERSONAL: Agradable, profesional y efectivo.

EL LOCAL: Espacio cerrado, con recovecos, aspecto agradable. El único inconveniente que le veo es la localización, en un callejón en pleno Raval, fuimos andando y nos dio un poco de miedo. Recomiendo taxi puerta a puerta.

LA GASTRONOMÍA: Propuesta muy apetecible. Riquísimo de principio a fin: el steack tartar, el ceviche, los chocos, las vieiras, los calamares, el magret... La verdad es que lo hubiera probado todo pero nos dejamos aconsejar.

EL PLACER: La comida.

GENERAL: Volveré seguro. He de volver para reafirmarme.

EL BITXO. Barcelona. Abril 2019.

MI FEELING

TIPO DE RESTAURANTE: Tapas.

EL PERSONAL: Alternativo, acogedor.

EL LOCAL: Pequeño, muy pequeño, cuidado, muy acogedor. Precioso lleno de flores Lilium que en mi opinión perfuman en exceso el local y dificulta disfrutar de los aromas de la comida y vinos.

LA GASTRONOMÍA: Tienen una muy personal visión de la cocina, con una selección original y diferente a los habituales sitios de tapas. Nada ligera pero con salsas interesantes. Lo que llaman sus especialidades: los marinados caseros que no me entusiasman, demasiado dulces y los pescados cortados muy bastos, y su famosa tortilla que no estaba mal.

EL PLACER: ¿Qué porqué vuelvo...? Porqué es la mejor oferta al lado del Palacio de la Música para tomar algo rápido antes o después de la función y en cuanto te acostumbras al intenso aroma a flores resulta agradable estar a la luz de las velas disfrutando de un gintonic.

GENERAL: Volveré.

CLOS FIGUERES. Priorat. Marzo 2019.

MI FEELING

TIPO DE RESTAURANTE: De bodega.

EL PERSONAL: Familiar, integrado en la bodega, por lo que muy conocedor de los productos de la tierra y de sus vinos.

EL LOCAL: Acogedor, cuidado, integrado en la bodega.

LA GASTRONOMÍA: Menú de cocina y productos locales sencillos, rústicos y deliciosos con maridaje de sus propios vinos. El mismo propietario nos dio las explicaciones y nos acompañó a ver la Bodega.

EL PLACER: Disfrutar de cada plato con cada vino a la luz rayada de las persianas del ventanal.

GENERAL: Volveré, si puedo.

CUINES DE SANTA CATERINA. Barcelona. Marzo 2019.

MI FEELING

TIPO DE RESTAURANTE: De mercado modernizado e internacionalizado, muchos platos con aires asiáticos. Del Grupo Tragaluz.

EL PERSONAL: Un poco despistado, tal vez fuese el día.

EL LOCAL: Amplio, cuidado, dentro del Mercado de Sta Caterina pero separado.

LA GASTRONOMÍA: Menú correcto, más bonito que delicioso. Muy buen pan negro, aceitunas y aceite de oliva virgen extra para empezar. Delicioso costillar de cerdo estilo Pekín.

EL PLACER: El costillar sin duda, de volver solo para él.

GENERAL: Volveré.

BON ESTAR. Sitges. Febrero 2020 y desde hace unos 8 años.

MI FEELING

TIPO DE RESTAURANTE: De mercado modernizado.

EL PERSONAL: Muy atento, familiar y profesional.

EL LOCAL: En pleno centro de Sitges. Amplio, cuidado, con un gran ventanal hacia la calle. Vamos siempre las noches grandes del Carnaval de Sitges y reservamos "nuestra" mesa de la ventana para ver y ser vistos.

LA GASTRONOMÍA: La carta varia poco de año en año, hay unos platos fijos que siempre pedimos como las anchoas con una base de tomate rallado, costillitas de cordero rebozadas, y algunos platos nuevos, del día o de la temporada. Siempre hay croquetas de diferentes sabores, canelones, pescados, carnes... ¡Aquí las pequeñas gambas rojas salteadas con ajos, deliciosas!

EL PLACER: El volver a "casa" año tras año y tener siempre una buena acogida y un excelente trato.

GENERAL: Volveré, si puedo cada Carnaval.

CAN LAMPAZAS. Barcelona. Octubre 2019.

MI FEELING

TIPO DE RESTAURANTE: Elegante pulpería gallega.

EL PERSONAL: Atento, educado y muy profesional.

EL LOCAL: Elegante, cuidado y bonito. Al entrar puedes ver las ollas de cobre para cocer el pulpo y las brasas detrás de un cristal.

LA GASTRONOMÍA: Propuesta concreta, de producto de temporada con clásicos de pulpería gallega. Desde luego muy recomendable el pulpo, de ración pequeña y sin patatas, cachelos, debajo. La oreja muy recomendable, tierna y deliciosa. Las demás raciones enormes: alcachofas fritas, pimientos del Padrón y un platazo de chorizo desmenuzado con patatas y huevos fritos. Recomiendo tener cuidado al elegir los platos, nosotros pecamos de fritos y fue demasiado. La filloa con chocolate perfecta.

EL PLACER: El pulpo tierno y perfectamente aliñado, las alcachofas laminadas y fritas.

GENERAL: Volveré seguro, lo recomiendo.

BASILICO PIZZA. Barcelona. Febrero 2019

MI FEELING

TIPO DE RESTAURANTE: Pizzería.

EL PERSONAL: Atento y efectivo.

EL LOCAL: Pequeño, frío y como de paso. Creo que está más planteado como un take away y delivery que una pizzería tradicional.

LA GASTRONOMÍA: Propuesta de pizzas clásicas y creativas además de cuatro platillos a modo de pica pica para esperar la pizza. La verdad es que me sorprendió que el salami de mi pizza fuera verdadero, con notas a comino, que la salsa de tomate fuera natural, húmeda y fresquísima y la mozzarella fuera de verdad también. Tal vez mi único pero fuera la masa, en mi opinión un poco seca, la prefiero elástica como la de la Bella Napoli, fina era, eso sí. La ensalada caprese un poco triste, tomate verde y tan solo media hoja de albahaca. Una albóndigas de berenjena fritas muy ricas, solo cambiaría el nombre a croquetas.

EL PLACER: Moderado, pero me sorprendió la calidad de los ingredientes de la pizza para ser una pizzería para enviar a domicilio.

GENERAL: Tal vez vuelva dada la cercanía a mi casa. No me arriesgaría a pedir una pizza a domicilio, la masa es tan fina que no confío en que llegara caliente a casa.

CASA JULIÁN DE TOLOSA. Madrid. Febrero 2019.

MI FEELING

TIPO DE RESTAURANTE: Elegante asador de toda la vida. Lleva 30 años abierto. Hermano de Casa Julián de Tolosa en País Vasco.

EL PERSONAL: Atento, educado y profesional.

EL LOCAL: Elegante, cuidado y bonito, poco que ver con la versión rustica y ahumada de Tolosa.

LA GASTRONOMÍA: Propuesta concreta, de producto de temporada con clásicos de asador vasco. Fui porqué ansiaba repetir mi excelsa experiencia de Tolosa. Deliciosa la carne, pero me quedé con las ganas. Comenté que nos trajera una chuleta de más de 1200 gr, la propuesta de la encargada, que para dos vi pequeña. Pedí de unos 1700 gr y no la trajeron, aún no sé porqué. Para rematar, ya que nos quedamos a medias, mi madre pidió unas alubias de Tolosa y yo una ración de queso de Roncal, en ausencia de Idiazabal ahumado, más suave y menos interesante.

Recomiendo la lectura de mi artículo sobre la casa madre de Tolosa:

EL PLACER: El saber que hay un sitio de confianza donde comer la mejor carne a la brasa hecha como siempre, desde siempre.

GENERAL: Volveré seguro, en cuanto vuelva a Madrid, y me zamparé un chuletón de 2 kg.

BARDOT. Barcelona. Enero 2019

MI FEELING

TIPO DE RESTAURANTE: Mediterraneo.

EL PERSONAL: Correcto en cuanto a efectividad, pero un tanto desinformado respecto a los platos: pedí un magret y me dijo que era entero con un gesto, al llegar era medio y microscópico. El camarero también hizo un comentario muy inapropiado respecto a este tema: al comentarle lo interesante que era la carta de vinos dijo que él la iba a simplificar porqué "el 90% de los clientes no se enteran de nada" y no tienen ni idea de vinos.

EL LOCAL: De diseñador venido a menos, como en el conjunto de la experiencia en general.

LA GASTRONOMÍA: Carta un tanto decepcionante y resultado igualmente triste. Vine hace unos años y tuve una gran experiencia. Volví para repetirla y no resultó ni remotamente similar. El brioche con foie y manzana, por el nombre muy apetecible, resultó un bocado pequeño, medio tibio y sin gracia, no lo recomiendo. Los raviolis trufados correctos pero lejos de ser inspirados. El magret, lo dicho: tristemente microscópico porque estaba muy bien cocinado y sazonado, conste hice cambiar la típica guarnición dulzona por las patatas y pimientos que veis en la foto.

EL PLACER: La compañía y el minúsculo trocito de magret a casi 20€.

GENERAL: No volveré por mediocre. Triste ver como un buen restaurante empeora.

FISMULER. Barcelona. Julio 2019 / desde Diciembre 2018 (Un articulo completo será escrito en cuanto pueda volver)

MI FEELING

TIPO DE RESTAURANTE: Cocina tradicional modernizada. De producto.

EL PERSONAL: Agradable, profesional, entusiasta y efectivo.

EL LOCAL: Espacio abierto, luminoso, aspecto de bistro grande, muy agradable.

LA GASTRONOMÍA: Propuesta muy apetecible. Repito, repito y repetiré porqué está riquísimo de principio a fin y porqué su oferta es original, creativa, respetuosa con el producto y saludable. Nos dejamos aconsejar las primeras veces, ahora voy a tiro hecho y añado nuevas sugerencias. El tartar de gamba sobre tostada es imprescindible: lima, mantequilla, caviar. El carpaccio de dorada con pimentón, rábanos y frutos secos me entusiasma. El arroz de berberechos y setas mmm y la tortilla a modo de crepe con espuma de huevo espectacularmente cremosa y sabrosa. El steak tartar muy bien aliñado, cortado a cuchillo y cubierto por un estético rabamo daikon, que no veo necesario, no aportaba nada al plato. Las carnes ibéricas: "matanza" de morirse, con su grasita y los alcaparrones desengrasantes compensando, un viaje. Y para viaje las alitas de pollo deshuesadas: con yema, boniato y una crema suave con trufa, tanto es así que repetimos un platazo más.El único plato que nos decepcionó, básicamente por el nivelazo de lo anterior expuesto, es el pato hembra, cuya cocción no era la adecuada como para reblandecer la carne y las guarniciones eran muy sencillas y poco interesantes. El celery con bearnesa merece una ovación y las navajas se podrían comer como pipas, estos fueron mis últimos descubrimientos.

Pasando a hablar de los excelentes postres, los tres que probamos fueros de vicio, pero el cheesecake es de delirio, con notas a Gorgonzola e Idiazabal, cremoso hasta el desmayo.... nunca he comido nada igual antes. Y el de chocolate sube puestos cada vez que voy. En la última visita, con mi amiga Julieta, pastelera profesional, nos emocionamos y pedimos una torrija, deliciosa y un postre de frutos rojos, además de los imprescindibles, y estaban muy buenos, pero cualquier postre ensombrece ante los dos reyes.

EL PLACER: Comer allí. Destaco, por destacar: el carpaccio de dorada, las alitas y el cheesecake, imprescindibles. Otro de mis alicientes era contar con mi amigo y colaborador David Salas como camarero, pero desgraciadamente ya no trabaja allí. Última foto preparando los fantásticos gintonics con ginebras infusionadas por ellos.

GENERAL: Volveré seguro. Fijo en mi lista de top 10 de Barcelona, "he de volver para reafirmarme", decía, está requetereafirmada mi opinión.

BACOA, Barcelona. Noviembre 2019

MI FEELING

TIPO DE RESTAURANTE: Hamburguesería informal.

EL PERSONAL: Agradable, ajetreado.

EL LOCAL: Informal, fast-food mejorado pero sencillo.

LA GASTRONOMÍA: Hamburguesas con elección de tipos de carnes, de panes, de salsas, guarniciones, extras... En una lista-menú con todas las opciones marcas unas casillas con lo que eliges y pasas por caja. Te llevas las bebidas y un identificador. Cuando están listas te las traen a la mesa. La verdad es que disfruté mucho de la mía. Suelo probar la especial del lugar o la que lleva su nombre, como en este caso: la Bacoa. Clásica, fresca, de ternera a la parrilla con bacon ahumado, queso Manchego, Cheddar, pepinillos caseros y mostaza artesana. Patatas fritas finas y crujientes.

En mi segunda visita tomé la que lleva queso azul con cebolla, muy satisfactoria también. Recomiendo probar la salsa trufada para las patatas.

EL PLACER: La hamburguesa a pesar de los incómodos asientos y de comer cara a la pared.

GENERAL: Contenta. Volveré.

L´ANCORA DEL SERRALLO. Tarragona. Diciembre 2018

MI FEELING

TIPO DE RESTAURANTE: Marinero.

EL PERSONAL: Agradable y efectivo.

EL LOCAL: Sobre el paseo del Serrallo, frente al puerto. Terraza y dos pisos con mesas en el interior. Decoración marinera sencilla.

LA GASTRONOMÍA: Típica marinera sencilla. Para pica-pica económico ideal: bravas muy correctas, gamba roja de Tarragona rica, calamares andaluza muy buenos, jamoncito correcto...

EL PLACER: La compañía y el ambiente marinero.

GENERAL: Vuelvo para picar algo cuando no quiero gastar mucho.

EL FLAKO. Barcelona. Diciembre. 2018

MI FEELING

TIPO DE RESTAURANTE: Especializado en cereales.

EL PERSONAL: Tranquilo, sin prisas, sonriente.

EL LOCAL: Informal, mesas y sillas diferentes. Decoración de pared detrás de la barra con cajas de todos los tipos de cereales de los que disponen. También cajas de cereales intervenidas por artistas, muy originales.

LA GASTRONOMÍA: Propuesta limitada en cuanto a variedad de opciones, inmensa en cuanto a oferta de combinaciones de cereales con frutas, chocolates, leches de colores etc Un mundo dulce.

EL PLACER: Para mi el ver a las niñas tan felices. Para los demás creo que radica en el postureo. Yo fui a ver lo que era acompañada de unas adolescentes. Pero observando al tipo de público creo que era más importante la foto con los cereales que comérselos.

GENERAL: No volveré seguro, prefiero desayunar un bocadillo de jamón ibérico.

ALKOSTAT de ALKIMIA. Barcelona. Noviembre 2019

MI FEELING

TIPO DE RESTAURANTE: Cocina tradicional modernizada. De producto.

EL PERSONAL: Austero y efectivo.

EL LOCAL: Entrada de una portería de una casa con toques modernos-orgánicos. Tras un pasillo decorado con un falso esqueleto de ballena llegas a una sala que comparte con el Alkimia, restaurante de Jordi Vilà con 1 estrella Michelin. Comprendo porqué puede haber tomado esta decisión, pero no apruebo la idea de que un restaurante con estrella comparta sala con uno mucho más informal. Seré elitista, pero la diferencia de precio no está solo en la carta y en un mantel que diferencian los dos restaurantes dentro del mismo espacio.

LA GASTRONOMÍA: Propuesta apetecible. Las croquetas Cesar son originales y muy acertadas, el paté en crosta me dejó un poco indiferente, pero los macarrones... ¡¡¡qué delirio!!! Sabrosos, cremosos, ligeros, suculentos, gratinados pero nada secos. El revuelto de ostras tampoco me enloqueció, el huevo tapaba el gusto a mar. La liebre a la Royale deliciosa pero contundente a solas. Me faltó alguna guarnición de apoyo. El chuletón espectacular pese a algunos puntos churruscados de la superficie, las patatas en dos cortes irresistibles. El flan brutal, textura y sabor de diez. El milhojas desestructurado no gana al original que se dispone en capas, no comprendí en que mejoraba al postre su nueva estructura.

En mi segunda visita además de repetir los espectaculares macarrones, probamos varios platos de setas y butifarras, un pelín escasos pero muy buenos. La tortilla de cebolla un delirio, jugosa y crudita, como ha de ser. El bacalao con cap i pota de vicio y el arroz de pichón intenso, es un plato arriesgado para personas que no lo conocen y que no están acostumbradas a platos de caza.

Los nuevos postres muy buenos.

EL PLACER: Macarrones y tortilla de cebolla.

GENERAL: Volveré seguro, esos macarrones merecen el viaje.

LA CLARA. Barcelona. Noviembre. 2018

MI FEELING

TIPO DE RESTAURANTE: De toda la vida renovado.

EL PERSONAL: Atento y super-efectivo.

EL LOCAL: Entrada estrecha a través de una barra, con un interior de dos pisos espacioso, con capacidad para grupos. Agradable, muy grande pero bien solucionado para que no resulte frío. Bodega vista preciosa.

LA GASTRONOMÍA: Propuesta extensa, de producto de temporada con clásicos. Fui porqué me recomendaron los callos y los riñones. No como estos platos pero mi experta acompañante dijo que eran de los mejores de su vida, la creo. Yo opté por un plato también popular: el steak tartar. Pregunté, como hago siempre, si estaba picado a cuchillo, y dijeron que no, cosa que me hizo descartar el plato automáticamente. Iba a optar por una paletilla de cordero cuando el camarero me sugirió que lo pidiera puesto que grandes gastrónomos iban a menudo y lo disfrutaban. Dí un voto de confianza y no me equivoqué. La carne estaba cortada a daditos no desgarrados y uniformes, bien condimentado, fue una sorpresa, repetiría. Excelente el manchego añejo.

EL PLACER: El saber que hay un sitio de confianza donde comer cocina clásica hecha como siempre, desde siempre.

GENERAL: Volveré seguro, probablemente para acompañar a mi madre a comerse esos ansiados callos y aprovechar a probar algún guiso de la carta.

BRONZO. Barcelona. Noviembre. 2019

MI FEELING

TIPO DE RESTAURANTE: Spuntino bar. Bar de "tapas" veneciano.

EL PERSONAL: Atento y efectivo.

EL LOCAL: Agradable, con mesas en varias salas separadas por arcadas. En la entrada una zona más informal y una barra con el horno a leña visto.

LA GASTRONOMÍA: Propuesta muy interesante: tabla de queso robiola y mortadella deliciosos por ejemplo. Impresionante la pizzeta de tartufo y taleggio y los gnocchi burro e salvia con la textura adecuada, sutiles y perfumados. En mis siguientes visitas he también disfrutado de los gnocchi al tartufo, sin palabras.

EL PLACER: Sin duda la pizzeta trufada y los gnocchi. ¡Me hubiera comido dos platos de cada!

GENERAL: Volveré seguro. De echo los días siguientes a esta experiencia tuve impulsos de ir a comerme una pizzeta trufada varias veces, pero me retuve.

A PLUMA. Barcelona. Octubre-Mayo 2019 / Enero 2019 / Octubre 2018

MI FEELING

TIPO DE RESTAURANTE: De producto, especializado en pollo.

EL PERSONAL: Trato directo, agradable.

EL LOCAL: El local es microscópico. Muy informal. Cuenta con unas barras con sillas, ninguna mesa en el interior, cosa que complica el querer ir en grupo. En la terraza hay varias mesas. Divertidos los lavabos, recomiendo una visita. // En mi visita de octubre del 2019 fui al local del Born, un poco más espacioso y con exactamente la misma propuesta.

LA GASTRONOMÍA: Pollo de todas las maneras: frito, al ast, con un horno Hosper especial, se deshace, en canalones (no los recomiendo), alitas picantes, (en la última visita pedí las alitas sin sésamo, no le veo el sentido en esta ocasión yyy con extra de picante, de llorar, riquísimas y fuera de carta) croquetas... También un maravilloso tomate de la huerta con cebolla y una escalibada con sabores naturales. Recomiendo la piña con toques de eucalipto de postre, refrescante y original.

EL PLACER: El pollo frito, su crujiente y sabroso rebozado. Hidratan la carne en una marinada por horas antes de freírlo y el resultado es exquisito.

GENERAL: Volveré seguro. El pollo frito se te queda grabado a fuego. Segunda visita deliciosa, sigue igual de recomendable.

BLUE SPOT. Barcelona. Octubre, de día, y Diciembre, de noche. 2018

MI FEELING

TIPO DE RESTAURANTE: Marinero con vistas refinado. De producto.

EL PERSONAL: Atento y efectivo.

EL LOCAL: Espectacular tanto de día como de noche. De día en octubre pudimos aún comer en la terraza, cosa que recomiendo por las impresionantes vistas sobre la Barceloneta, el Hotel Vela y el puerto. De noche son un espectáculo las luces de la ciudad, es más glamuroso y en la barra adyacente al restaurante se genera un buen ambiente de copas.

LA GASTRONOMÍA: Los berberechos gigantes al curry rojo espectaculares, las navajas cítricas también, ambos muy muy recomendables. El steak tartare perfecto en ejecución, aunque yo prefiero uno con aliño tradicional y con garbo, no uno tan sutil y delicado. Los arroces muy ricos: sabrosos y buen punto de cocción. Postres apetitosos.

EL PLACER: Sin duda la ubicación: de día parece que comas volando sobre el mar y sobre Barcelona, y de noche las luces hacen de la experiencia un acontecimiento mágico.

GENERAL: Volveré seguro. No veo el momento para que haga buen tiempo e ir a la terraza a volar.

L'ANTICA PIZZERIA DA MICHELE. Barcelona. Septiembre y Octubre 2018.

MI FEELING

TIPO DE RESTAURANTE: Casi nueva pizzería, "secuela" de la original de Napoles de 1870.

EL PERSONAL: Atento, efectivo, familiar y muy amable.

EL LOCAL: Informal y moderno. Muy amplio, limpio y sencillo.

LA GASTRONOMÍA: Pizza básicamente, y solamente tienen 4 tipos. Perfecta selección, ¿para que hacer más si lo que ofreces es divino?. Tienen algunos "antipasti" y postres preparados en una pasteleria de Napoles que se los trae a diario.

EL PLACER: Probé a medias la pizza frita, como experiencia, y la otra mitad fue de la Margarita especial con doble mozzarella...

Si la primera fue buena, un poco pesada para mi gusto al no llevar tomate, la segunda es, sin duda, la mejor pizza que he comido en mi vida. Los frescos ingredientes la hacen ligera, láctea, ligero perfume a albahaca y un tomate que te hace oler una tomatera de Napoles bajo la sombra. Absolutamente imprescindible. Ojo: es enorme.

GENERAL: Vuelvo y volveré sin duda. De hecho volví y me comí una Margarita entera. Muy recomendable.

BAR PANEDES. Llagostera, Gerona. Agosto 2019 y desde siempre.

MI FEELING

TIPO DE RESTAURANTE: En sus inicios Bar de carretera para camioneros en la Carretera Nacional. Con el tiempo y la evolución: Restaurante de Brasa y cocina tradicional venido a más, a mucho más.

EL PERSONAL: Atento, efectivo, familiar y muy amable.

EL LOCAL: Informal pero elegante y moderno. Muy limpio y organizado.

LA GASTRONOMÍA: Brasa de toda la vida pero deliciosamente condimentada, alternativas como guisos: "fricandó", caracoles, "Escudella i Carn d´olla" en invierno, Tapeo por las noches (en la foto bravas y palitos de pollo con mayonesa al curry, más que correctas), desayunos "de forquilla" (de cubierto). Algunos platos más modernos, pero siempre producto de la zona y de primera calidad (añadieron la hamburguesa hace pocos años y está muy bien como opción a sus platos tradicionales). Tal vez flojean un poco los postres, no recomiendo la "Tartaleta" (no lo es, es hojaldre) con crema de limón.

EL PLACER: Las croquetas de "rostit" (rustido), los pies de cerdo y el pollo a la brasa insuperables, las ensaladas verdes donde cada una de las hortalizas sabe intensamente a lo que debe saber.

GENERAL: Vuelvo y volveré sin duda. Muy recomendable.

LA BARRA DE ABELLAN. Barcelona. Julio 2018 (Paseo Juan de Borbón / ahora en el Hotel W)

MI FEELING

TIPO DE RESTAURANTE: Marinero muy refinado. De producto.

EL PERSONAL: Atento y efectivo.

EL LOCAL: Muy original ya que no hay mesas en su interior, sí en la terraza. Las plazas para los comensales se disponen en una barra alrededor de una pequeña cocina/brasa y en dos esquinas de la sala hay dos pases para los platos fríos. Se puede ver lo que sucede en la cocina principal a través de unas grandes pantallas, con lo que puedes sumergirte en la experiencia culinaria desde varios ángulos.

LA GASTRONOMÍA: Tomamos el Menú del Mar. Remarcaría las deliciosas Navajas a la brasa con Ponzu, la Caballa a la brasa con escabeche ligero, el Calamar con yema picante y los dos extraordinarios postres: Fresas con nata y Pastel de Brie Trufado que rematan la experiencia con una goleada. Los demás platos muy ricos y perfectamente elaborados aunque no me llegaron al alma como los nombrados anteriormente. Me gustó que gran parte de la carta de vinos fueran de la Propiedad de Abellan, con su propia marca, escrito a mano el tipo de uva utilizada para su elaboración.

EL PLACER: La originalidad del lugar y los postres de llorar sin duda.

GENERAL: Volveré seguramente.

BAR CAÑETE. Barcelona. Junio 2018

MI FEELING

TIPO DE RESTAURANTE: Tapeo refinado de producto.

EL PERSONAL: Atento, efectivo y muy amable.

EL LOCAL: Informal pero elegante, con detalles decorativos andaluces como cabezas de toro disecadas.

LA GASTRONOMÍA: Tapeo de mucha calidad: magníficas croquetas de bogavante, buñuelos de bacalao crujientes y sabrosos, salmonetes con panceta de llorar, tartar de atún muy equilibrado... La única decepción fue el chuletón, que pedimos saignant y trajeron fileteado y posteriormente pasado por el horno o salamandra, perdiendo el color rosado en el corte por completo. Otro día, solo he estado dos veces, pedimos cochinillo y mollejas, ambos muy fuertes por sus respectivas salsas, el cochinillo un tanto seco, tal vez adecuados para una carta de invierno, pero en junio resultó muy difícil terminarlos.

EL PLACER: Las croquetas, los buñuelos y las torrijas de Santa Teresa excepcionales. El ambiente más tranquilo y exclusivo en la parte trasera del local, sala a la que se accede a través de la cocina. El Martinet Bru que maridó la comida.

GENERAL: Volveré sin duda, pero no pediré el chuletón.

BALFEGÓ. Barcelona. Junio 2018

MI FEELING

TIPO DE RESTAURANTE: Especializado en atún Balfegó.

EL PERSONAL: Atento, efectivo y muy amable.

EL LOCAL: Moderno, con personalidad, espectacular lámpara simulando peces en espiral.

LA GASTRONOMÍA: Tomamos el Menú Red. Muy interesantes las propuestas del delicioso atún, de marca propia, en su versión cruda. Sin duda saben respetar y ensalzar su producto: Trilogía de sashimi, Uramaki de yema, Tartar de Toro con Ostra y Caviar es-pec-ta-cu-lar, Tataki de atún, Carpaccio de ventresca, todos a cual más bueno.

Respecto a las propuestas de atún cocinado, elaboradas con partes de atún menos conocidas, ya sabía antes de pedir que no me satisfacerían, ya había probado guisos de atún con anterioridad, e intenté cambiarlas por otros platos en crudo, solo pude conseguir cambiar uno.

Es interesante probar partes como el Anticucho, la Carrillera, la Parpana y otras. Todas las elaboraciones de estas partes fueron perfectas, pero el sabor de estas es muy contundente, la textura es complicada y el conjunto es, en mi opinión, demasiado intenso.

Para una amante del atún crudo como yo, que aprecia la sutileza de sabores, la textura tierna y firme y la grasa en el paladar de su preparado en crudo, tal ímpetu al final de la propuesta de menú borra el rastro de la sutileza de su inicio que tanto me gusta.

EL PLACER: Cada bocado en crudo del atún Balfegó.

GENERAL: Volveré y estaría feliz si hubiera una propuesta de menú de platos solamente crudos, ya que la propuesta de esa parte del menú fue extraordinaria y poder extenderla sería un éxtasis.

CLUB NÁUTICO DE TARRAGONA. Tarragona. Abril 2018

MI FEELING

TIPO DE RESTAURANTE: Marinero.

EL PERSONAL: Atento, estresado pero efectivo.

EL LOCAL: En un marco precioso, sobre el mar y sobre el puerto. Tres espacios, una terraza dividida en dos, para comer y para aperitivo, sobre la piscina del club y el mar y una sala interior con vistas al puerto deportivo. Terraza sencilla y un poco dejada. Interior más cuidado.

LA GASTRONOMÍA: Típica de Club Náutico sencilla. Calamares romana, mejillones... y arroces. A destacar las croquetas de jamón, deliciosas. Calamares y mejillones correctos. El arroz, a pesar de cocción correcta, muy atomatado. No lo puedo recomendar, aunque tal vez tuvieran un mal día.

EL PLACER: La compañía y la brisa marina.

GENERAL: No volveré por mediocre. Prefiero comerme un buen bocadillo que ir a un restaurante que me deja a medias, pero esa es mi opinión.

ASADOR DE ARANDA, AVD. TIBIDABO. Barcelona, Febrero 2020 y desde siempre

MI FEELING

TIPO DE RESTAURANTE: Asador tradicional.

EL PERSONAL: Atento, profesional y efectivo.

EL LOCAL: Edificio histórico modernista: la casa Roviralta, conocida también como el fraile blanco, es una obra modernista del arquitecto Joan Rubió i Bellvé. Enormes vidrieras y un salón grande con la decoración típica de la época. Precioso tanto de día como de noche. Tiene una terraza ideal para tomarse una copa y fumarse un puro después de tan suculento galetón.

LA GASTRONOMÍA: Típica de asador: cochinillo, lechazo, entrecote, morcillas... todo al horno de leña. Un espectáculo. Raciones enormes, ojo.

EL PLACER: La crujiente piel del cochinillo y su jugosa y húmeda carne deshaciéndose en mi boca. Mítico.

GENERAL: Volveré a tomar un lechazo. Vale la pena probarlo sin duda.

</